La afinación del piano consiste en modificar la tensión de las cuerdas de manera tal que vibren en la frecuencia
adecuada. Cada cuerda debe tener específicamente un número determinado
de
vibraciones por segundo y donde cada cuerda es tensada a una tensión de casi 90 kg.
Y es ante la perdida de esta tensión por causas de temperatura, humedad y desgaste de los componentes del piano, que requiere de su periódica afinación.
A partir de 1.939 la Organización Internacional de Estandarización, acordó que el “la” encima del “do” central se afinara a 440Hz y fue reafirmado en 1-975 como norma ISO 16.
El otro tipo de cuidado profesional, aparte de su correcta afinación, es el ajuste, este se realiza sobre todo en el mecanismo del piano: su maquinaria, teclado y pedales. |